martes, 5 de marzo de 2013

DECIR QUE SE TIENE SUCESIÓN APOSTÓLICA SIN TENERLA ES ENGAÑAR.

EL QUE TENGA OJOS PARA VER QUE VEA...
Y EL QUE TENGA CABEZA PARA PENSAR.... QUE LA USE A TIEMPO... Y NO TARDE...!

Apoc 2, 2: "Conozco tu conducta: tus fatigas y tu paciencia; y que no puedes soportar a los malvados y que pusiste a prueba a los que se llaman apóstoles sin serlo y descubriste su engaño". 





2 Cor 11, 4-5:
"Pues, cualquiera que se presente predicando otro Jesús del que os prediqué, y os proponga recibir un espíritu diferente del que recibisteis, y un evangelio diferente del que habéis abrazado ¡lo toleráis tan tranquilos! 
Sin embargo, no me juzgo en nada inferior a esos "superapóstoles"."





DECIR QUE SE TIENE SUCESIÓN APOSTÓLICA SIN TENERLA ES ENGAÑAR.


¿Por qué es tan importante este tema? El pastor que tiene la sucesión apostólica es legítimo, verdadero, auténtico, viene de Dios; incluso si comete errores como ser humano que es (Hb 5,1-5; Ef 2,20; Ap 21,9-14) y, en cambio, el que no la tiene, aunque aparente ser muy recto y muestre mucha elocuencia en el manejo de la Biblia, es un impostor y le trabaja a Satanás. Lo más normal, según el plan del tentador, es que ni ellos mismos se den cuenta de eso y crean que lo están haciendo bien y que le trabajan a Dios. Y muchos hasta lo confiesan cuando dicen que sólo creen en la Biblia y que no necesitan de los Obispos ni del Papa, y luego salen diciendo que tienen sucesión apostólica.

Las ofrendas de dinero recibida por su ministerio, en un pastor legítimamente proveniente y autorizado por la sucesión apostólica, son bien habidas, son santas. Y aquel que no tenga cómo demostrar que tiene sucesión apostólica es un engañador, es farsante y las ofrendas de dinero recibidas son entonces mal habidas, ilegítimas; está estafando a la gente. Creo que muchos lo hacen inculpablemente(10), pues no han sido advertidos e informados aún de su real situación. “Perdónales, Señor, ellos no saben lo que hacen” (Lc 23,34). Vayamos a la Biblia y veamos los dos casos:


a) Institución de pastores legítimos:
En el Antiguo Testamento: Gn 48, 14; Nm 8,10; 27,1.
En el Nuevo Testamento: El llamado a los Apóstoles: Mt 10,1; Mt 1,º19; Lc 6,13; Lc 22,32.
Consagración de los Apóstoles: Jn 20,22.
Envío de los Apóstoles: Mt 28,19; Mc 16,15; Lc 24,47; Jn 20,21.
Transmisión del sacerdocio: 1Tim 4,14; 1Tim 5,22; 2Tim 1,6; Tit 1,5; Hch 6,5-6; 13,2-3.
Funciones de los sacerdotes: Mal 1,11; Mt 28,19; Jn 20,23; 1Co 11,24; Stg 5,14.
Grados de autoridad: 1Co 12,28; Ef 4,11; 1Tes 5,12; Stg 3,1.
Sacerdocio de los creyentes: Ef 2,19-20; 1Pe 2,5; 1Pe 2,9.
Orar por las vocaciones sacerdotales: Mt 9,37-38; Lc 10,2
Sólo transmite poder la imposición de manos de la sucesión apostólica: Hch 8,17-19; 14,23; 15,22-27; 19,6

b) Pastores que ejercen sin autorización apostólica: 
1Pe 2,1-2:  “Así como hubo falsos profetas en el pueblo de Israel, también entre ustedes habrá falsos maestros. Introducirán novedades dañinas, pero sin tardar se perderán por renegar del Maestro que los rescató. Muchos imitarán sus vicios, y por su culpa será desprestigiado el camino de la verdad. Los inspirará el amor al dinero, y se aprovecharán de ustedes con palabras engañosas. Pero su sentencia hace tiempo que está al acecho, y su destrucción es inminente.” 

Fíjense que dice..... “se perderán por RENEGAR DEL MAESTRO...” Han de recordar quienes dicen haberse separado de la Iglesia Católica que hubo un día en su pasado donde renegaron del bautismo católico. Si se atreven a profundizar y conocer ese bautismo al que renegaron descubrirán, en primer lugar, el hermoso diamante, la piedra angular, que un día rechazaron y que, sin saberlo, en ese acto, estaban renunciando a seguir perteneciendo a Cristo. Un dolor inmenso en el alma les brota cuando se disponen a conocer dicho bautismo y lloran en oración diciendo amargamente: “Señor mío, yo no sabía que me estaban haciendo renegar de ti cuando me hicieron nuevamente bautizar fuera de la Iglesia Católica. Perdóname, ten piedad de mí que soy un pecador.” En 1Jn 2,18-25, al dar las características del anticristo refiere de una vez a quienes se apartaron de la unción bautismal y luego se dedicaron a hacer separar a otros.

Más pasajes bíblicos que advierten sobre falsos pastores sin aprobación apostólica: Hch 15,24; 2Pe 3,17; 2Tes 3,6; Ap 2,2; Gal 1,6-10

Mc 9,38-40: “El que no está contra NOSOTROS está con NOSOTROS”. Más claro está en Lc 9, 49-50: “En ese momento Juan tomó la palabra y le dijo: "Maestro, hemos visto a uno que hacía uso de tu nombre para echar fuera demonios, y le dijimos que no lo hiciera, pues no te sigue junto a nosotros."  Pero Jesús le dijo: "No se lo impidan, pues EL QUE NO ESTÁ CONTRA USTEDES ESTÁ CON USTEDES."  En ninguna parte allí dice Jesucristo: “El que no está contra MÍ, está conmigo”; Él utiliza el plural “NOSOTROS”,”USTEDES”; está hablando, en consecuencia, de su Cuerpo: la Iglesia. La comunión con Cristo pasa por la comunión con su Iglesia; o, al revés, sin la comunión con su Iglesia no hay comunión con Cristo.

¿Cómo se puede decir que se ha recibido a Cristo cuando tan ferozmente se blasfema contra su Cuerpo: la Iglesia que fundó?

1 comentario:

  1. gracias Padre por tan interesante articulo, que Dios lo siga bendiciendo

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