jueves, 4 de octubre de 2012

UN LLAMADO DE ALERTA Y PREVENCIÓN EN LA FE AL PUEBLO DE DIOS:




El nombre de Dios es santo, no puede tener mancha, no puede ser profanado (Lv 21:6); y la mentira es la mancha de Satanás. En el Padre Nuestro lo recitamos: “Santificado sea tu Nombre”. Quien tiene respeto por sí mismo y respeta el nombre de Dios no va a donde predican una fe adulterada o contaminada de errores y mentiras; ha de saber bien que se ha equivocado de lugar. El lugar de culto donde la mentira es predicada como santa, ese es justamente el lugar de culto que Satanás ha creado para reunir a los que trabajan para su obra (Ver: 1Tim 3:6-10; Ga 1:1-10; 2Pe 1:20-21; 2Pe 3:15-18; 1Jn 2:18-25).


El que no es prudente no ama la sinceridad y el que es ingenuo o incauto, el débil en la fe es aquél que se conforma con creer que es verdad lo primero que oye, piensa o siente; así, aquel que no le importa mucho si algo es verdadero o falso, se siente satisfecho con decir las cosas a medias sin ir a averiguar antes sin son verdaderas y complace al padre de la mentira que no desaprovecha la ocasión de hacer su obra en todo aquel que haga de la Biblia un uso inadecuado. Y no pueden ir a averiguarlo con personas del mismo gremio, porque entre bomberos no se pisan la manguera y terminarían pagándose y dándose el vuelto ellos mismos. Se convierten en idóneos candidatos a ser útiles  siervos de Satanás, padre de la mentira y el engaño.
 
HERMANOS ESPERADOS:
...no es que los católicos
andan en un camino equivocado;
es que muchísimos están desinformados.

HERMANOS CATÓLICOS: 
...no es que nuestros Hermanos Esperados
están muy preparados;
es que están muy mal informados,
y necesitan auxilio en la fe.

Averígualo..., y lo comprobarás...!

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